Rotan Switch
Desde muy joven, combinó su pasión por la fotografía con su amor por las personas, y ya en 1978, la fotógrafa estadounidense empezó a documentar la vida en Rotan. Con el paso de los años, su serie no solo contaba la historia del Delta de Arkansas, sino que también mostraba su aprecio por la comunidad en la que creció.
La Entrevista con Lisa McCord
¿Por qué empezaste esta serie? ¿Cuál fue el motivo?
Me gusta estar rodeada de gente y siempre he sentido una inclinación natural por fotografiar a las personas. Empecé a hacer fotos en Rotan cuando tenía 21 años. En aquel momento, no tenía intención de convertir mis fotos en una obra conceptualmente compleja; simplemente fotografiaba a la gente y los lugares que me rodeaban. No fue hasta mucho más tarde cuando empecé a ver estas imágenes como un conjunto coherente que plasma la comunidad en la que crecí.
Este proyecto abarca más de 40 años. ¿Qué ha cambiado en Rotan durante ese tiempo?
Con el paso del tiempo, la mecanización de la agricultura ha reducido drásticamente el número de puestos de trabajo en la región. Cuando era niña, cientos de personas vivían y trabajaban en la explotación de mi familia. Hoy en día, solo da trabajo a 20 personas, todas ellas residentes en localidades cercanas. De niña, la granja me parecía un lugar idílico para vivir, y aunque guardo con cariño muchos de mis recuerdos de ella, ahora veo las cosas de otra manera: con una mayor conciencia de las dinámicas de poder entre los terratenientes, como mi familia, y los trabajadores, así como de las injusticias sociales y económicas que persisten como consecuencia de ello.
¿Tu serie también es una narración sobre las clases sociales?
Cuando empecé a hacer fotos en Rotan en 1978, no pensaba en la raza ni en las clases sociales; simplemente quería sacar fotos de mis amigos y mi familia. Con el tiempo, sin embargo, me di cuenta de que estas cuestiones están inevitablemente ligadas al trabajo. Las imágenes son complejas en este sentido; siempre se inscriben en el contexto de las estructuras socioeconómicas del sur rural de Estados Unidos. La mera existencia de estas imágenes remite a estos temas. En una comunidad donde la mayoría de la gente está trabajando o cuidando de los niños, mi capacidad para observar y documentar me coloca en una posición privilegiada. Aunque considero a las personas de las imágenes como familia, como fotógrafa blanca y nieta de un terrateniente, formo parte de las mismas estructuras de poder que reproducen mis fotografías de la comunidad negra.
¿Qué revela tu proyecto sobre el lugar, y sobre Estados Unidos en su conjunto?
Rotan Switch recibe su nombre del punto de referencia central de la comunidad: el cambio de vía donde los agricultores solían cargar sus fardos de algodón en los trenes que salían del Delta. Aunque el cambio de vía lleva años sin utilizarse, sigue siendo un poderoso símbolo de las complejas interconexiones entre la industria y la agricultura, y entre el racismo y la injusticia. Aunque estas desigualdades no son el tema central de las imágenes, se hacen visibles en detalles implícitos: en la situación económica, la personalidad y el estilo de vida de los retratados, en su ropa y en su entorno. Creo que el trabajo debe reconocer la complicada historia de la comunidad para facilitar un encuentro genuino y empático entre los espectadores y los retratados. En lo que respecta a Estados Unidos en general, creo que deberían incluirse más plenamente otras voces en el debate sobre los problemas socioeconómicos del país. Pero dadas las tensiones sociales, económicas y políticas actuales en nuestro país, la empatía mutua que este proyecto puede, con suerte, fomentar es más urgente que nunca.
¿Cómo ha cambiado tu proceso fotográfico a lo largo de los años?
La mayoría de las fotos las saqué con cámaras analógicas de Leica. Me gustaba trabajar con cámaras Leica porque eran muy compactas. Eso me permitía fotografiar de forma más espontánea y menos intrusiva. De vez en cuando también fotografiaba con carretes a color, pero la mayoría de las imágenes las hice con carrete en blanco y negro Kodak Tri-X de 35 mm. Cuando me compré mi primera cámara digital, hacia 2015, probé la fotografía digital, pero enseguida volví al carrete en blanco y negro. Así es como aprendí fotografía y, a día de hoy, sigue siendo mi forma preferida de hacer fotos.
Cuando echas la vista atrás a las fotografías que abarcan 45 años, ¿la serie es algo así como un diario personal?
En muchos sentidos, la serie es como un diario y, al mismo tiempo, un auténtico tesoro de recuerdos. Cada foto es un recuerdo entrañable de las personas y los lugares que amo. Cuando empecé a ver las imágenes como una obra coherente, a veces probaba a escribir historias sobre la granja directamente en las fotos o a añadirlas como pies de foto detallados para que los demás pudieran saber más sobre los protagonistas. Estas historias solían ser pequeñas anécdotas personales, recuerdos de mi vida en la granja. Con el tiempo, como artista, me di cuenta del potencial que tenía esta combinación de imagen y narrativa para crear algo más grande. Esas historias siguen siendo una parte importante del trabajo; sin embargo, ahora también incorporo historias y reflexiones de las personas que aparecen en mis fotos y de sus familias. De esta forma, les doy más voz a la hora de decidir cómo se les retrata.
¿Hasta qué punto es Rotan Switch un homenaje a tu tierra natal?
Después de 40 años, me he dado cuenta de que todas mis fotos de Rotan son análisis del concepto de «hogar». He vivido en muchos sitios, tanto de niña como de adulta, pero mi idea de «hogar» sigue firmemente arraigada en el paisaje y la gente de Arkansas.
© Jamie Johnson
Lisa McCord
Lisa McCord es una fotógrafa artística y documental que vive y trabaja en Los Ángeles y Arkansas. Inspirándose en sus experiencias en la explotación de algodón de su familia, su práctica artística explora temas como la narración, la memoria y el paso del tiempo. Sus obras se han expuesto internacionalmente en galerías y museos, y han aparecido en numerosas publicaciones. Rotan Switch se ha expuesto en espacios como la Leica Gallery Los Ángeles, que la representa. Su primera monografía, Rotan Switch, se publicó en otoño de 2023.
Equipo Técnico:
Leica M3, Leica M6, carrete Kodak Tri-X
© Lisa McCord. All rights reserved.