Un Viaje Fotográfico
Daniel Arsham
Arquitectura, escultura, fotografía... Daniel Arsham se mueve con asombrosa facilidad entre las distintas disciplinas artísticas, entre el espacio y el tiempo. La fotografía acompaña a este artista estadounidense ya desde su época escolar, aunque en un principio estudió arquitectura. Para sus esculturas de la serie «Future Relics from the Present» (reliquias futuras del presente), Arsham transforma objetos cotidianos en obras de arte atemporales, que dan la impresión de proceder de un pasado del futuro. Las obras de Arsham han recibido numerosos premios, se han expuesto internacionalmente y se pueden encontrar en importantes colecciones de arte de todo el mundo.
Muchos objetos de los que he hecho moldes eran importantes para mí en lo personal. Pero también son cosas que sabía que la sociedad entendería: aunque alguien no se dé cuenta de que se trata de una Leica, reconoce una cámara. Y eso es justo lo que sitúa a una obra en el tiempo.
Daniel Arsham
Una Leica fue una de las primeras cámaras que tuvo Daniel Arsham. El icono fotográfico del siglo XX también se convirtió para él en un objeto artístico: fundidas a partir de materiales como el cuarzo, la pirita o la ceniza volcánica, las cámaras presentan signos de erosión, convirtiéndose en artefactos arqueológicos ficticios. El pasado y el futuro se funden, la funcionalidad desaparece y los objetos se inmortalizan. Desde el comienzo de su carrera, Arsham utiliza una cámara Leica M3, como obra de arte y también como herramienta, para documentar su vida. Su grupo de esculturas de Leica incluye 25 obras, entre las que se incluye una cámara Leica III, una cámara Leica CL y diferentes modelos M.