Gracias a los recubrimientos multicapa de plasma de las lentes, Leica consigue una reproducción natural de los colores y una extraordinaria transmisión de la luz. Durante el proceso de fabricación, las lentes se recubren con capas de plasma de apenas unos nanómetros de espesor, que se depositan al vacío mediante un proceso de plasma a alta temperatura. Todas las lentes están fabricadas exclusivamente con vidrio de prestigiosos fabricantes, lo que garantiza una absorción mínima. Todos los visores de rifle ofrecen un viñeteado especialmente reducido, para lograr la máxima captación de luz, especialmente con aumentos bajos.
Leica posee una extraordinaria experiencia en la supresión de la luz parásita. Para simular la luz parásita y los reflejos, Leica utiliza un software propio. La optimización de las distancias, los diámetros y los radios de las lentes, así como la colocación precisa de trampas de luz y diafragmas, han sido siempre elementos fundamentales en el desarrollo y la fabricación de los visores de rifle y prismáticos Leica, para obtener imágenes nítidas y claras.
El máximo contraste significa que el negro es negro y no gris oscuro, y que el blanco es blanco y no gris claro. Solo con el máximo contraste puede una óptica de alta resolución desarrollar todo su potencial. Mediante la combinación de una eficaz supresión de la luz parásita, la selección de vidrios de calidad superior y formas de lente especialmente pronunciadas y extremas, Leica consigue un contraste excepcional que proporciona imágenes precisas y detalladas, incluso en condiciones de poca luz.