Luz, Tamaño y Diseño
Jay Osgerby Habla sobre Diseño y Leica Cine 1
Jay Osgerby lleva años marcando el rumbo del diseño industrial moderno, sobre todo entre bastidores, y es más influyente que casi nadie. Ya sea en mobiliario, transporte, iluminación o accesorios para el hogar: la curiosidad es el hilo conductor de su trabajo. Su constante afán por descubrir cosas nuevas, experimentar y hacer preguntas define su labor creativa.
Sus diseños suelen combinar tecnología de vanguardia con un toque humano: piezas que destilan precisión sin parecer clínicamente rígidas, sino más bien fiables y discretas.
En esta entrevista, Osgerby habla de la sobriedad como quizá la mayor fortaleza de un diseño exitoso: cuando un objeto o un espacio parece tan natural que el diseño en sí mismo se vuelve casi invisible. También explica por qué esto se aplica a la USM | Leica Cine Collection, la fusión entre mobiliario modular, precisión óptica y cine en casa.
Entrevista con Jay Osgerby
¿Te acuerdas del momento en el que te diste cuenta de que tu carrera giraría en torno al diseño y el arte? ¿Qué era lo que más te fascinaba del diseño de objetos y de interiores por aquel entonces?
Desde muy pequeño me ha interesado cómo se hacen las cosas y cómo resisten el uso diario. No hubo un momento decisivo, sino más bien una toma de conciencia que fue creciendo poco a poco de que el diseño cambia nuestra percepción del mundo y que, a menudo, son los detalles más pequeños los que marcan la diferencia. La idea de que lo funcional se convierte en algo emocional: que las proporciones, los materiales o la sensación al usar un objeto nos llevan a apreciar un objeto cotidiano no solo por su función, sino también por el sentimiento que despierta.
¿Qué te sigue inspirando hoy en día a la hora de diseñar objetos y espacios, sobre todo cuando trabajas con la luz, los materiales y la percepción espacial?
Me inspira la oportunidad de crear entornos que transmitan naturalidad y tranquilidad, pero que al mismo tiempo estén pensados hasta el último detalle. La luz es un elemento crucial, ya que cambia a lo largo del día y provoca cambios constantes en el estado de ánimo: resalta las texturas, hace que los colores se vean diferentes y crea una atmósfera muy específica. Un diseñador debe encontrar el equilibrio adecuado entre precisión y emoción. El objeto debe integrarse a la perfección en la vida cotidiana, al mismo tiempo que debe tener un efecto positivo en el ambiente general de una estancia.
Los proyectores de distancia ultracorta, como el Cine 1, están transformando la forma en que disfrutamos de los contenidos audiovisuales en casa. En tu opinión, ¿qué papel desempeñan en los hogares modernos desde el punto de vista del diseño?
Creo que son una evolución totalmente natural y lógica. Un televisor convencional domina la estancia incluso cuando está apagado: negro, imposible de ignorar, siempre presente. Con un proyector de distancia ultracorta, es diferente. La tecnología se puede ocultar dentro de la arquitectura, lo que permite que la estancia tenga más de una identidad. Es, ante todo, un salón y solo se convierte en un cine en casa cuando tú quieres. Desde el punto de vista del diseño, este avance me parece estupendo.
Has integrado Leica Cine 1 en tu salón utilizando un mueble USM diseñado específicamente para este fin. ¿Qué te llevó a optar por esta solución en lugar de un televisor grande convencional colgado en la pared?
Para mí, se trataba de elegir una solución integrada y flexible que no impusiera su propio carácter a la estancia. USM utiliza un concepto modular preciso, lo que le da al Cine 1 un lugar natural dentro de la estancia. Juntos, USM y el Cine 1 parecen una parte integral de la arquitectura, en lugar de un elemento extraño añadido. No quería que la pared estuviera dominada permanentemente por una gran pantalla negra. La estancia sigue siendo tranquila y adaptable, y solo adquiere el carácter de un cine en casa cuando yo lo decido.
¿Qué efecto concreto tiene el proyector láser en tu salón? ¿En qué se diferencian el ambiente y la experiencia espacial en comparación con una estancia con un televisor convencional?
Lo que lo hace especial es el tamaño y la profundidad visual de la imagen proyectada. Da la sensación de que forma parte de la arquitectura de la estancia. La imagen está integrada en la estancia y no solo se ve en un televisor. Al tratarse de luz proyectada, el ambiente también es ligeramente diferente: llena la estancia, es más envolvente y se centra menos en un único objeto. Cuando se atenúan las luces y aparece la imagen, tienes la sensación de algo como: «Allá vamos. Ahora estamos en el cine». Después, la vida cotidiana vuelve al salón.
Hoy en día, vemos las imágenes sobre todo en pantallas pequeñas, cada uno por su cuenta. ¿Qué ganamos cuando las imágenes vuelven a ser más grandes?
El tamaño influye en la atención que le prestamos a algo. Una imagen grande exige que no hagamos nada más al mismo tiempo. Y como forma parte de toda la sala, todos los presentes comparten la experiencia. Eso es lo que más me gusta: no solo la calidad de la imagen, sino también ese pequeño ritual en el que la luz y la estancia cambian y, de repente, todo el mundo mira en la misma dirección. Quizá este tipo de atención absoluta se haya convertido en un auténtico lujo hoy en día. Si la tecnología nos permite vivir esos momentos, pero luego se retira de nuestro campo de atención, entonces le hemos dado el uso óptimo.
Tras la entrevista, descubre cómo esta filosofía de diseño compartido crea una experiencia de cine en casa en la que la tecnología se integra a la perfección en el salón.