Las veloces cabras norteamericanas
Para cualquiera que aspire a dar caza a algo genuinamente salvaje, sentir ese latido en el pecho cuando sabes que tienes una sola posibilidad de acertar, las praderas de los berrendos de Wyoming es tu destino preferente. La tierra, el viento, los obstáculos... : ahí está todo, aguardando a quienes osen conquistarlo.
Simon K. Barr
El sol acababa de despuntar por el horizonte, tiñendo el cielo infinito con franjas naranjas y rojas. Eran una de esas mañanas que auguraban algo más que buen tiempo: prometían aventura… Estaba aquí, cerca de Casper, en medio de una extensión de 32 000 hectáreas de terreno salvaje propiedad de Cole Creek Sheep Company. Una zona donde el ser humano ha cazado desde los tiempos en que los antílopes americanos eran tan salvajes como el viento que azota estas praderas. Esta no era una cacería común y corriente. Teníamos por delante la persecución del animal terrestre más rápido de Norteamérica. Las denominan «cabras veloces», y puedes tener por seguro que se han ganado ese nombre.